XI.- El endemoniado – Marcos 5:1-20

“Cuando vio a Jesús de lejos, corrió y se postró delante de El; y gritando a gran voz, dijo: ¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te imploro por Dios que no me atormentes. Porque Jesús le decía: Sal del hombre, espíritu inmundo.” (Mr 5:6-8)

 

 

DESCARGAR

Agregar un comentario

Top